La responsabilidad social corporativa no es un concepto innovador, sino que su origen se remonta al año 1953 cuando el economista Howard Bowen lo acuñó para introducirlo en su manuscrito Social Responsibility of a Businessman.

A pesar de que cuenta con casi 70 años de historia, la responsabilidad social corporativa se ha vuelto sumamente importante en los últimos tiempos, dada la inminente necesidad de un cambio de paradigma en todos los aspectos con el fin de conseguir un futuro más sostenible.

 

¿Qué es la RSC?

Cuando se habla de responsabilidad social en una empresa nos referimos a una serie de acciones que siguen una estrategia común cuyo fin último, además de ofrecer unos resultados económicos más beneficiosos para la propia compañía, es conseguir que el impacto generado por la empresa en cuanto a la sociedad y el medioambiente sea lo más positivo posible.

Esto se consigue a través del planteamiento de un conjunto de actividades que se basan en alcanzar dichos objetivos, los cuales deben estar directamente ligados con la filosofía y los valores empresariales. 

Se puede hablar de responsabilidad social corporativa en distintos ámbitos de la empresa y su entorno, tales como:

  • Medioambiente
  • Derechos humanos
  • Buenas prácticas en relación con los trabajadores
  • Intereses de los consumidores
  • Importancia de la salud

En relación con estos aspectos, se toman una serie de medidas que consiguen resultados, generalmente, sumamente positivos.

 

Los 5 principios de la Responsabilidad Social Corporativa

La base de la responsabilidad social corporativa se sienta sobre unos cimientos cuyo fin principal es alcanzar beneficios a nivel social y medioambiental. Para establecer unas pautas en relación con este tipo de acciones, en el año 2010 se determinó una normativa, la norma ISO 26000, que definía los siguientes principios básicos de la responsabilidad social corporativa: 

  • Cumplimiento de la legislación: lo que se conoce comúnmente como principio de legalidad. Se basa en la obligación, por parte de la empresa y todos sus miembros, de cumplir con la legislación vigente en relación con la misma.

  • Carácter global y transversal: la norma ISO 26000 también establece que se debe respetar la normativa internacional de comportamiento con respecto a la responsabilidad social corporativa. Esto es especialmente aplicable en aquellas compañías cuya actividad se lleve a cabo a nivel global. Además, este principio básico establece que en caso de aparecer un conflicto entre una norma nacional y una internacional, será necesario llevar a cabo una toma de decisiones cuya resolución permita ofrecer el mayor respeto posible a ambas leyes.

  • Transparencia: la normativa también establece que cualquier compañía debe contar con políticas de transparencia, a través de las cuales se ofrecerá a todos los stakeholders toda la información que precisen acerca de las estrategias y los resultados de las acciones de responsabilidad social corporativa, en un lenguaje sencillo, mediante formatos accesibles y brindando todos los datos de forma clara y veraz.
  • Comportamiento ético: no puede existir responsabilidad social corporativa sin llevar a cabo todas las acciones determinadas de manera ética. Para ello, estas deben cumplir tres valores básicos, que son equidad, honestidad e integridad. Y es que el fin principal de estas estrategias de responsabilidad social es conseguir resultados positivos a nivel social y medioambiental.
  • Respeto a los derechos humanos: como no podía ser de otra manera, estos planes de responsabilidad social corporativa deben respetar y promover lo dictado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyos principales artículos establecen que todos somos iguales y como tal debemos disfrutar de la misma libertad. Este principio está directamente ligado con aquellas acciones de responsabilidad corporativa en el ámbito social y empresarial, como por ejemplo la implantación de políticas de igualdad en las empresas o la conciliación familiar.

 

Estos son solo cinco de los principios que se pueden determinar como básicos a la hora de hablar de responsabilidad social corporativa, pero hay determinadas publicaciones que definen otros fundamentos igualmente importantes, como la rendición de cuentas, la gestión y el consumo socialmente responsables, la autoevaluación, la gestión de impactos o el respeto a los intereses de las partes interesadas, entre otros.

¿Conocías estos principios? ¿Crees que sería necesario incluir alguno más en el listado?