La reputación de marca corporativa se refiere a la percepción que los usuarios tienen de una compañía en base a múltiples factores, tanto por parte del consumidor, como de la propia empresa o de terceros.

En la actualidad, disponer de una reputación corporativa positiva se ha vuelto vital, dado que a raíz de la digitalización vivida en los últimos tiempos, la presencia online de las empresas se ha multiplicado, pero también la presencia de los consumidores, los cuales buscan a través de internet comentarios de otros clientes antes de realizar cualquier tipo de compra.

Una buena reputación de marca no solo depende de la calidad de los productos o servicios que ofrece una firma, sino también de otros aspectos como son la impresión emocional de los usuarios hacia dicha compañía, el entorno de trabajo que esta ofrece, los resultados y las finanzas, la integridad, el liderazgo, los valores corporativos y la visión empresarial, así como la responsabilidad social corporativa. 

Son muchos los aspectos que se deben cuidar para disponer de una reputación de marca positiva, pero llevando a cabo una buena gestión se puede alcanzar, así como los beneficios asociados a la misma, puesto que esta permite no solo mejorar la imagen de la empresa, sino que puede llegar a incrementar las ventas y a fidelizar clientes.

 

¿Cómo puedo mejorar la reputación de mi marca? 5 recomendaciones que te pueden ayudar

  • Definir unos objetivos: como en cualquier otra acción llevada a cabo por una empresa, el primer paso imprescindible para conseguir unos resultados satisfactorios es fijar una serie de objetivos claros. Estos deben seguir la estructura “SMART”, que determina que los objetivos deben ser específicos, mesurables, alcanzables, relevantes y temporales. Teniendo en cuenta estos objetivos, es posible guiar en todo momento las acciones para llegar a alcanzarlos, realizando los cambios necesarios cuando se precisen.
  • Publicar contenidos de calidad: las redes sociales se han convertido en una ventana de cualquier marca hacia el exterior, un medio perfecto para la comunicación entre una compañía y su público objetivo. Por esta razón, es sumamente importante compartir, en todo momento, contenidos de calidad, que sean de interés para los usuarios y que permitan alcanzar el tan ansiado engagement. Para ello, se debe realizar un análisis previo de la situación empresarial y su presencia digital, estudiar los intereses del público y establecer un plan de contenidos.
  • Monitorizar lo que se dice de tu marca: ligado directamente al punto anterior, una vez establecido el plan de contenidos, es imprescindible llevar a cabo un seguimiento de los mismos, para así conocer el impacto en redes sociales de la marca. Pero no solo eso, también es importante conocer lo que los usuarios dicen de la compañía en todo tipo de medios, comentarios en redes, reseñas en la propia web o en los motores de búsqueda, etc. Esto ayudará a conocer el grado de agrado o descontento de los usuarios hacia la marca, pudiendo así realizar los cambios pertinentes para mejorar la reputación de marca.
  • Cuidar la página web: la página web es una de las caras más visibles de una compañía. Una vez más, dada la digitalización, la presencia online se ha convertido en algo imprescindible y la web se ha transformado en la carta de presentación de cualquier marca. Por esta razón, es importante cuidar su apariencia. Esta debe de ser usable, coherente, estar asociada a la marca a través de logotipo, tipografía y colores corporativos, debe estar bien redactada y con los elementos audiovisuales bien cuidados. Además, uno de los aspectos más importantes para los usuarios, debe ser rápida y fácil de manejar. Una buena experiencia de usuario en una web se puede llegar a traducir en una reputación de marca positiva.
  • Gestionar de forma educada y rápida los problemas: toda compañía debería disponer de un manual de gestión de crisis, en el que se incluyen todos los posibles problemas que pueden surgir y la mejor manera de enfrentarlos. Dentro de este manual, en la actualidad, uno de los puntos más importantes es cómo gestionar un conflicto online, es decir, comentarios negativos de los usuarios. Se debe responder siempre de manera educada, aportando soluciones rápidas y eficaces y ofreciendo ayuda a los clientes descontentos en todo momento.

Esto es tan solo una breve aproximación de cómo mejorar la reputación de marca corporativa. Lo que está claro es que se trata de un aspecto sumamente importante para una compañía, por lo que se debe cuidar correctamente.